El fuerte crecimiento de la inteligencia artificial no solo está transformando la tecnología: también podría terminar afectando directamente el bolsillo de los consumidores.
La enorme expansión de los servicios de inteligencia artificial está aumentando la demanda mundial de memorias, chips y otros componentes electrónicos utilizados tanto en los grandes centros de datos como en computadores, notebooks y teléfonos inteligentes.
Expertos y representantes de la industria advierten que esta presión sobre la cadena de suministro podría traducirse en mayores costos de fabricación y, eventualmente, en precios más altos para algunos dispositivos electrónicos.
El fenómeno está relacionado principalmente con la gigantesca inversión que las empresas tecnológicas están realizando en infraestructura para IA. Los centros de datos necesitan grandes cantidades de memoria y procesadores especializados para ejecutar modelos cada vez más avanzados.
Esto genera una competencia por componentes que también son utilizados en productos de consumo.
¿Qué significa para los usuarios?
Que los próximos celulares, notebooks y computadores podrían experimentar aumentos de precio si los fabricantes terminan trasladando estos mayores costos al consumidor.
La situación todavía está evolucionando y no significa que todos los dispositivos necesariamente subirán de precio, pero sí abre un nuevo escenario para la industria tecnológica.
En otras palabras, la inteligencia artificial podría estar comenzando a tener un efecto inesperado: hacer más costosa la tecnología que utilizamos todos los días.
H30 Radio | Somos buena música, e información.